viernes, 22 de agosto de 2008

MIEDO A VOLAR

En las últimas horas hemos contemplado como de forma repentina se ha producido un brutal accidente aéreo que ha destrozado la vida de muchas familias. Dejando de lado por un momento toda la serie de conjeturas y suposiciones que nos están machacando desde el minuto después de producirse el accidente, lo que realmente produce cierto desasosiego es comprobar lo vulnerables que somos, y sobre todo, como puede cambiar tu vida en tan sólo un instante, haciendo que lo que ayer era un problema casi insalvable, hoy, por culpa del destino al cual nosotros no podemos controlar, se convierta en una insignificancia.
Nos han explicado que para algunas de las personas que han fallecido en este siniestro, era su primer viaje en avión. Puede ser (es una suposición mía) que a dichas personas les diese cierto reparo ó tal vez miedo el subirse a un avión. Pero quizás la ilusión de unas vacaciones esperadas durante todo un año pudo más que ese miedo. Eso nunca lo sabremos pero es una posibilidad.
A mi personalmente me da miedo el avión, he de confesar que nunca he viajado en avión, y a día de hoy creo que no cogeré un avión en mi vida. Claro que, una cosa es lo que se piensa y otra lo que te ves obligado a hacer en ciertos momentos, porque si me pongo en la piel de una persona que necesita coger el avión irremediablemente para poder trabajar, y traslado esa necesidad a mi persona, si yo me viera en esa circunstancia ¿que haría?. Ahora mismo no lo sé, pero lo cierto es que sólo el pensarlo me agobia sobremanera.
Luego, por otra parte el viajar en avión se ha convertido en nuestros días en una forma cotidiana y normal de viajar, y los que nunca lo hemos hecho nos sentimos, mejor dicho, yo por lo menos me siento un poco "bicho raro" ya que hasta en mi propia familia la mayoría ha cogido por lo menos una vez el avión.
En definitiva, que en esta situación lo realmente trágico es lo que ha sucedido y la angustia y el dolor que deben sentir los familiares de las víctimas, pero colateralmente, seguro que este accidente ha disparado las alarmas en el subconsciente de muchas personas que como yo tienen miedo a volar. Es una insignificancia comparado con lo que ha ocurrido, pero es un hecho que ahí está y con el que debemos aprender a convivir.
Siempre se me quedó grabada una frase que leí ahora no recuerdo donde, que decía "si Dios hubiese querido que volásemos, nos hubiera dado alas..."

miércoles, 20 de agosto de 2008

El verano incierto


Bueno, aquí estoy, despues de tanto tiempo, no por desidia ni abandono voluntario, sino porque las obligaciones cotidianas imponen unas prioridades.

Pero lo importante es que no he olvidado que tengo este rincón en la inmensidad de la red para poder expresarme y que los demás, si lo desean, puedan opinar, la verdad es que me haria mucha ilusión ver que hay quien lee las lineas que modestamente presento en este espacio.


Lo del título me ha venido a la cabeza porque para mí, este es un verano algo atípico, no estoy de vacaciones, pero el trabajo va a medio gas; se supone que el tiempo de vacaciones es para descansar, desconectar de los problemas y encarar el próximo curso con nuevas fuerzas.


Pero, no se por que, este verano se percibe (bueno, yo lo estoy notando alrededor mio), como una especie de temor a lo que puede estar escondido tras el temible mes de Septiembre. Y no hablo del síndrome post-vacacional que cada año fastidia a gran parte de nosotros, sino que me refiero a esa especie de miedo incierto que, abonado por las noticias que con cuentagotas nos van llegando, nos va advirtiendo de que algo no muy bueno puede estar esperándonos a la vuelta de la esquina.


Se respira en el ambiente el miedo a la palabra "crisis", esa palabra que nuestro inefable Gobierno ha intentado esconder hasta límites patológicos, pero como la verdad es testaruda, al final la crisis ha sido reconocida, y aquí la tenemos, conviviendo con nosotros, de forma un tanto incipiente, pero a la vez amenazante como la espada de Damocles sobre nuestras cabezas.


¿Que será lo que viviremos en ese futuro inmediato que tenemos a la vuelta de la esquina ? Por lo que yo percibo, creo que nada bueno, a saber, desempleo por un tubo; el otro día estuve en la oficina del INEM para gestionar unos asuntos, y lo que ví me inquietó bastante (colas interminables, bastante pesimismo entre la gente que esperaba turno, etc..); problemas financieros en las economias domésticas (el pago mensual de la hipoteca es la pesadilla de la mayoría de nosotros); empresas, sobre todo pequeñas, que se van al garete (otra vez los bancos, que no financian ni a Dios), y así un largo etc, que hace que el sindrome post-vacacional al que me refería anteriormente sea este año mucho más bestial, y con motivo.


Y yo me pregunto, después de todas estas reflexiones que me hago en mi cabeza, ¿que está haciendo nuestro queridisimo Gobierno mientras tanto, y en particular nuestro amado presidente ZP ?, pues la respuesta es muy fácil, está en Doñana, comiéndose unas gambitas a la salud de todos los españolitos y viendo en su super tele superpanorámica de plasma, las Olimpiadas para así rebajar el estrés que le produce tanto trabajo durante el año.


En fín, espero equivocarme, y que Septiembre sea un camino de rosas, pero creo que va a ser que no.